jueves, 15 de octubre de 2009

Adios

No puedo dejar para más adelante este adiós, no me he permitido llorar ni pensar en lo que supone tu ausencia. Preferí hablar desde la distancia, como siempre hago con todo lo que me duele, intenté dejar de sentirte rápidamente, pero....cambiaste tantas cosas nada más aparecer....., trajiste contigo tantas cosas olvidadas y tantos sentimientos nuevos.

Pero te has ido, ya no estás, mejor dicho, nunca llegaste a existir más allá de mi ilusión y de un pequeño punto negro al que dí nombre y le hablé y le enseñé las palmeras desde mi ventana.
Y ahora tu vacío lo rellenan mis antiguas dudas, los viejos fantasmas y un tremendo "para qué" al que no puedo contestar.


A veces le cambio el nombre a Ulises,


le llamo Vida


y él me responde.


jueves, 10 de septiembre de 2009

La espera

Hola cariño, hoy hemos ido a verte y no ha podido ser, sólo se veía el saquito donde se supone que vives. Serás vago o no estás? Ésa es la gran pregunta, lo que me tiene preocupada.
Lo cierto es que esperaba oír tu corazón. 
Yo te siento, pequeño. O son mis deseos de sentirte?
En fin, hay que esperar quince días.

viernes, 4 de septiembre de 2009

joooooo, nos hemos quedao con las ganas...

Hola cariño, pensaba que hoy oiría tu corazón por primera vez, pero no ha podido ser. Me habían dicho que la señora que hemos ido a ver pondría un aparatito en mi barriga para oírte, pero ná de ná. La semana que viene iremos a ver a otro señor, a ver si nos pone algo.
Sabes? Cada día que pasa te noto más cerquita. Ah! Me han dicho que más o menos asomarás tu cabeza sobre el 27 de abril, buena fecha pequeño, igual coincides con el cumpleaños de Uli. Vendrás con la primavera, con las flores, con el renacer, con el Verde...
Mientras esperábamos que nos atendiese la señora de antes, nos hemos acordado de Japón, donde me dejé trozos del corazón escondidos por las esquinas, el lugar que me ha dado la magia más maravillosa de la Vida y donde espero sentirme siempre como en casa. La próxima vez iremos a celebrar un cumple tuyo, que así vemos los cerezos en flor.

martes, 1 de septiembre de 2009

El polluelo

Hola mi amor. Ya te siento en mi barriga y tengo muchas ganas de verte.

martes, 21 de julio de 2009

La felicidad

De vez en cuando, Er me llama para contarme sus "penas", y últimamente yo le pregunto - es que tienes ganas de estar triste?.

Cada vez estoy más convencida de que la felicidad es un estado mental y de que se aprende.

lunes, 20 de julio de 2009

Una poesía de Borges

Ya no seré feliz. Tal vez no importa.

Hay tantas otras cosas en el mundo;

un instante cualquiera es más profundo

y diverso que el mar. La vida es corta

y aunque las horas son tan largas, una

oscura maravilla nos acecha,

la muerte, ese otro mar, esa otra flecha

que nos libra del sol y de la luna

y del amor. La dicha que me diste

y me quitaste debe ser borrada;

lo que era todo tiene que ser nada.

Sólo me queda el goce de estar triste,

esa vana costumbre que me inclina

al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.

martes, 14 de julio de 2009

Cómo se hace eso, mamá?

Me duele acordarme y no acordarme.

Me duele olvidarme tan rápido de un rostro, de una voz, de una risa, de una idea, de los momentos pasados y de los imaginados.

Es como si el corazón y la cabeza se hubiesen puesto de acuerdo para sumirse en una especie de letargo, para narcotizarse frente al dolor y distraerse.

Como si todavía no estuviesen preparados para afrontarlo, lo aparcan. Se rellenan de sucedáneos de vida.

Ya no pienso, ya no siento. Hasta el corazón me late más despacio, sólo lo suficiente para mantener el cuerpo con vida.

Una vez le dije a mi madre que lo que más me dolía era el no entender, ella me dijo que no podía tratar de entenderlo todo. No le hice caso. Hoy me acuerdo de ese día y me gustaría preguntarle cómo se hace eso, vivir sin entender y que no duela.

viernes, 10 de julio de 2009

Una tarde con Elisa

Llevaba un tiempo que me había abandonado la música, que andaba un poco tristoncilla yo. Pero esta semana, poco a poco, ha vuelto.

Estaba esta mañana escuchando Everyone´s gone to the moon de Nina Simone (viva la señora Simone!!!), cuando me he acordado de Elisa.
Elisa es una interesantísima personita de 6 años, que me tiene fascinada y que hace un tiempo me dió una de las mejores lecciones que me han dado en la vida y que yo, como soy un poco idiota, aún no he terminado de aprender.

Una tarde, su madre tenía que hacer algunas cosas y se quedó conmigo. Se quedó sentada a la mesa de mi despacho, tranquila, introvertida, esperando pacientemente a que viniera su madre, sin pedir absolutamente nada, simplemente miraba por la ventana y de vez en cuando me sonreía. Como ya he dicho que padezco de idiotez, yo no paraba de hablar, de preguntarle cosas del cole, de sus amigos, le dije si quería pintar o jugar a algo, pero ella me decía tranquilamente que no. Me acordé de una bolsa de chuches que tengo en el armario y le ofrecí, ella cogió sólo una piruleta y se la guardó en el bolsillo.

- Elisa, cariño, puedes comerte la piruleta ahora y coger lo que quieras para luego.
- Es que prefiero guardármela para cuando me apetezca de verdad.

Toma ya!
Me reí y me atraganté, porque yo ya tenía tres gominolas en la boca.

Pero eso no fue todo, como yo seguía hablando me dijo: - Cristina, no hace falta que me hables, podemos mirar por la ventana y ya está.
Y me enseñó el silencio y la agradable intimidad que se crea al compartirlo.
Nos quedamos allí, mirando los árboles y las nubes, y de vez en cuando, nos sonreíamos.

lunes, 6 de julio de 2009

No quiero vivir en Revolutionary Road

De vez en cuando, hay cosas que te llegan al alma. Normalmente te la rompen, te atizan, te sacan de una sequía de lágrimas o te reabren heridas malcuradas.
Ayer vi Revolutionary Road. Desde el principio hasta el final de la película fue un continuo martilleo en el corazón, muchos golpes, repetidos golpes...toda ella una enorme bofetada.
Lloré en silencio y en seco.
Cuando terminó, A me miraba raro, pero no se atrevió a preguntar, a hablar, a indagar....pasó por encima, como siempre, sin llegar a tocarme el alma, como si quemase.
Salí a la calle con Ulises, con el estómago en la garganta y envuelta en lágrimas invisibles. Alguien en el parque me preguntó de qué iba la película....De vidas vacías, le dije.
Cuántas veces en la vida sentimos que el corazón se nos sale del pecho? Cuántas veces vemos la chispa en unos ojos? Cuántas veces cantamos, bailamos, gritamos a grito pelao? Cuántas veces jugamos y nos divertimos y aprovechamos el tiempo disfrutando de él? Cuántas veces sentimos un irrefrenable impulso de besar o de estrujar a alguien como una bayeta vileda? Cuántas veces creemos que somos el personaje de un cuento o de una peli? Cuántas veces somos cómplices? Cuántas veces nos encontramos con alguien especial? Cuántas veces metemos un zapato en la nevera? Cuántas veces echamos una carrera por la playa? Cuántas veces nos quedamos despiertos toda la noche viendo pelis? Cuántas veces nos tumbamos en la hierba a ver el verde y el cielo? Cuántas veces viajamos sin saber adónde vamos? Cuántas veces vivimos sin saber la hora? Cuántas veces lloramos por un amor? Cuántas veces amamos? Cuántas veces creemos en la magia? Cuántas veces nos perdemos en un paraíso.... Cuántas veces..... Cuántas veces ...... Cuántas veces ....... Cuántas veces vivimos?
Pocas, muy pocas, demasiado pocas.
Hasta que llega un día en que ya, ni queriendo, podemos hacerlo, porque miramos alrededor y nos damos cuenta de que estamos muertos.

lunes, 22 de junio de 2009

Reconocimiento

No me gustan las personas que persiguen el reconocimiento. Porque, qué es al fin y al cabo? una diferenciación con cierta gradación de mejores y peores? Y con qué criterios? Con los correspondientes a un determinado espacio y tiempo?
Me aburre, es ordinario. Como ya dije en un post anterior, sólo los que se sienten iguales sueñan con ser diferentes.
Somos iguales y únicos a la vez.

domingo, 21 de junio de 2009

Viva la desobediencia!

Realmente estoy asombradísima de los señores con falda españoles. 
Ole y ole por ellos, viva su bravía y su audacia!
Sus palabras resuenan en mis oídos  como un mantra que deseaba oír. Y es que los señores obispos llaman a la desobediencia civil... ay! madre, de tanta emoción apenas puedo escribir con claridad. 
Más allá de las memeces de su contenido, que no merece la pena ni recordar, han sacado a la luz y publicitado el concepto tan poco usado de "desobediencia civil". O lo que es lo mismo, darle la voz a la gente, trascender de lo que nos dicen unos cuantos señores que debemos hacer y tomar la decisión y responsabilidad de nuestras propias acciones. La desobediencia civil es una manera pacífica de protestar contra una clase dirigente, que no sólo política; de reivindicar que no somos una panda de borregos o unas simples pilas para su proceso productivo. 
Gracias obispos!, por animar a la gente desde sus modernos púlpitos a tomar las riendas de su vida y de sus acciones, a pensar y actuar en consecuencia. 
Por una vez os doy la razón y os secundo, y desde aquí yo también llamo a la desobediencia civil!
Viva la desobediencia, porque sólo nace de la conciencia!

miércoles, 17 de junio de 2009

¿Cómo se puede añorar algo que nunca ha existido?

martes, 16 de junio de 2009

Lágrimas raras

Habéis llorado alguna vez sin lágrimas?

Habéis sentido ese intenso vacío en el pecho primero, luego un dolor en la cuenca de los ojos y presión en los oídos de los fluidos aprisionados, y terminar con una increíble sensación de cansancio?

W. H. Auden

Últimamente estoy en plan plagiador, jeje. Y es que hay verdaderas joyitas por ahí que me gusta compartir. Como considero una absoluta falta de delicadeza coger a alguien y darle el tostón leyéndole lo que me encuentro por ahí, lo pongo aquí, donde tranquilamente y sin mi mirada anhelante encima, esperando ver la misma emoción , es fácil acabar con el rollo mediante un simple click.
Este es un poema del señor Auden, lo pongo en inglés, porque creo que sería una pena romper la musicalidad que tiene.

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Let aeroplanes circle moaning overhead
Saibbling on the sky the message: He is dead,
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policeman wear black cotton gloves.

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last for ever: I was wrong.

The stars are not wanted now: put out every one;
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the wood.
For nothing now can ever come to any good.

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