En el tiempo de las ideas materializadas, ciertos planteamientos que creía asumidos se tambalean.
Y como si de alguna conspiración de la Vida se tratara se mezclan las dudas, las posibilidades, los deseos, los miedos, lo conseguido y lo anhelado, el ser y el deber ser, la eterna lucha entre la búsqueda o la huída.
Elección y libertad.
Y sorprendentemente me noto tranquila, mientras con una mirada que me sale del alma miro el mundo que me rodea.
Y desde mi refugio, veo el sol cómo entra por la ventana, siento el aire fresco de la mañana, el olor a limpio y con mis recuerdos recién cosechados me siento un rato a vivir.
lunes, 24 de noviembre de 2008
lunes, 10 de noviembre de 2008
Me ahogo
Enfermamos por lo que carecemos, es una llamada de atención del cuerpo y del alma para decirnos, qué coño estás haciendo?
Yo me ahogo en el amplio sentido de la palabra. Emocional y físicamente me ahogo.
Porque respiro un aire usado que no es el mío.
Porque me muevo en un océano que no es el mío y siento como, poco a poco, me hundo,
Siento el peso del agua sobre mí y me voy diluyendo, ahogando, muriendo.
Sin hacer nada.
Me quedo paralizada, sólo pienso, pienso, pienso y continuo ahogándome.
Pienso en las ganas de dejar todo esto que no me pertenece, ni me gusta, ni me hace feliz, y salir corriendo.
Pero no lo hago y aquí me quedo, ahogándome.
Y hoy no puedo más.
Ese puto reconocimiento, ese puto vivir cumpliendo expectativas, ese puto deber ser....me matan.
Y mis ganas de llorar y de gritar, aún me ponen más enferma.
Grito de nuevo en silencio un tremendo para qué, que se queda sin respuesta. Como siempre.
Y mis ganas de mandarlo todo a la mierda, hoy se intensifican, pero sólo sirven para ahogarme más.
viernes, 31 de octubre de 2008
Personas. Respuesta larga a un anónimo.
Y me proponen escribir de personas, de las buenas, de las malas, de las aparentes.... Y no sé qué escribir, porque casi todo son preguntas.
El otro día, hablando de una persona alguien dijo: Y matarán a su hija, violarán a su mujer, y él seguirá pensando que debe haber una explicación para todo ello.
Lo he dicho más veces, me resisto a hacer clasificaciones de la gente. No puedo hablar de buenos y malos, de tontos y listos, de aparentes y de auténticos, porque, entre otras cosas, no sabría de qué coño estoy hablando, de todos y de ninguno...?
Hace tiempo que decidí desterrar dos palabras: bueno y malo. Las cambié por feo y bonito, y fíjate, me resultan más exactas.
De modo que, querido anónimo, le propongo una pequeña modificación, escribiré de personas, jugaré a hacer retratos. Pero permítame que la mayoría sean de gente bonita, así conseguiremos dos cosas: hacerles un homenaje y no ver más cosas feas de las necesarias, que siempre son demasiadas.
El otro día, hablando de una persona alguien dijo: Y matarán a su hija, violarán a su mujer, y él seguirá pensando que debe haber una explicación para todo ello.
Lo he dicho más veces, me resisto a hacer clasificaciones de la gente. No puedo hablar de buenos y malos, de tontos y listos, de aparentes y de auténticos, porque, entre otras cosas, no sabría de qué coño estoy hablando, de todos y de ninguno...?
Hace tiempo que decidí desterrar dos palabras: bueno y malo. Las cambié por feo y bonito, y fíjate, me resultan más exactas.
De modo que, querido anónimo, le propongo una pequeña modificación, escribiré de personas, jugaré a hacer retratos. Pero permítame que la mayoría sean de gente bonita, así conseguiremos dos cosas: hacerles un homenaje y no ver más cosas feas de las necesarias, que siempre son demasiadas.
jueves, 30 de octubre de 2008
La vuelta
He estado días sin escribir, prefería no hacerlo, porque hay temporadas en que no me gusta demasiao cómo pienso.
Y hoy, aunque una parte de mí todavía me llame gilipollas, escribo, vomito y lloro otra vez, mientras escucho de nuevo esos violines que se explican mejor que yo.
Hace tiempo respondí a alguien que tenía miedo a convertirme en una persona cargada de ironía y de sarcasmo, en alguien que ya no espera, que no vive, ni ríe, ni llora...
Pues bien, tengo miedo porque a veces esa posibilidad me tienta. A veces me canso de mirar, de buscar y me olvido de llorar y de sentir. Simplemente me limito a intentar mirar la vida desde lejos con una sonrisa resabiada, pensando que así me protejo contra el dolor.
Ja!
Estos días pasados estaba así, un poco amarga, aunque la gente de alrededor apenas se haya enterado. Y es que en las distancias cortas poca gente sigue siendo bonita.
Hoy he salido de ese estado catatónico, a hostias, pero he salido. Porque alguien a quien quiero un poco, alguien en quien no me gustaría ver esa amargura y ese sarcasmo, alguien del que no quiero esconderme detrás de una sonrisa, me ha parecido viejo. Y me ha dolido pensarlo.
¿Cuánto tiempo hace que no te sientes vivo?
Y vuelvo a tener miedo a dejar de vivir algún día, a ser vieja y resabiada, a olvidarme de llorar, a dejar de bailar, a dejar de reír, a no sorprenderme, a ....
Gracias por haberme sacado de ese ostracismo emocional, yo seguiré rebuscando entre tus arrugas, porque me da demasiado miedo pensar que ya no sueñas.
lunes, 27 de octubre de 2008
Me aíslo
Hoy me gustaría ser pequeña, diminuta, invisible.
La semana pasada fue fea, muy fea. Todavía tengo el corazón dolorido y no sé cómo se va a presentar ésta. Así que quiero volverme pequeña y esconderme en un rincón para que me dejen tranquila.
Cada cierto tiempo me pasa, necesito aislarme. Me agotan y me hacen daño ciertas personas. Acaban con mis energías esos personajillos malvados que, por un poco de atención y de supuesta relevancia, venden hasta a su señora madre. Y ya sé que todos tenemos un precio, pero, coño, algunos están en permanente oferta.
En fin ,esperemos que se me pase pronto, porque me había acostumbrao a escribir más a menudo. Voy a ver si me escondo un rato entre mis libros.
Un beso pa ti que estás leyendo ahora y que tengas un buen día.
La semana pasada fue fea, muy fea. Todavía tengo el corazón dolorido y no sé cómo se va a presentar ésta. Así que quiero volverme pequeña y esconderme en un rincón para que me dejen tranquila.
Cada cierto tiempo me pasa, necesito aislarme. Me agotan y me hacen daño ciertas personas. Acaban con mis energías esos personajillos malvados que, por un poco de atención y de supuesta relevancia, venden hasta a su señora madre. Y ya sé que todos tenemos un precio, pero, coño, algunos están en permanente oferta.
En fin ,esperemos que se me pase pronto, porque me había acostumbrao a escribir más a menudo. Voy a ver si me escondo un rato entre mis libros.
Un beso pa ti que estás leyendo ahora y que tengas un buen día.
viernes, 24 de octubre de 2008
lunes, 20 de octubre de 2008
Una manía
Me encanta mirar a la gente, me quedo pasmada, creo que hasta con la boca abierta, según dice mi arrimao. Me resulta fascinante todo aquello que decimos sin querer, lo que nos retrata.
Cada vez más, pienso que las palabras son un sistema de comunicación muy pobre, muy distorsionado. Con las palabras mentimos, manipulamos, se crean malentendidos, nos quedamos cortos a la hora de explicar sensaciones,...
Y es el medio de comunicación del que presumimos, el que nos identifica. Curioso.
No es que no me gusten las palabras, qué va, también me encantan. Pero sobretodo me interesan en cuanto su uso como símbolos, es decir, lo que conlleva el utilizar una u otra palabra para definir o comunicar algo, más allá del uso intencional de la misma.
Por ejemplo, si oímos a alguien decir la palabra "arradio", todos sabemos exactamente a qué se refiere, quizás hasta la utilicemos nosotros, nadie va a pensar que se está refiriendo a un botijo.
Pero lo que me parece verdaderamente interesante y fascinante es la cantidad de información/intuición sobre esa persona, que nos proporciona tan solo una palabra: su nivel de educación, más o menos su status social, si le gusta leer o no, con qué tipo de personas suele hablar, etc...
Desde esa perspectiva sí me interesan las palabras, pero es el discurso, la pretensión de articular un pensamiento o una sensación mediante ellas, lo que cada vez me convence menos. Miro y me interesan las palabras que utilizamos, igual que la postura que ponemos, el tono de voz, la mirada, la camiseta que llevamos puesta, como parte de nuestro retrato inconsciente.
Y volvemos a mi manía de mirar, creo que tiene algo que ver con que me gustan las personas como son y no como quieren ser. Y es en esos detalles inconscientes donde las veo.
Así que, señora, señor, chaval.., perdónenme si me quedo mirando o escuchando, creo que no soy una cotilla, sólo les estoy admirando.
Cada vez más, pienso que las palabras son un sistema de comunicación muy pobre, muy distorsionado. Con las palabras mentimos, manipulamos, se crean malentendidos, nos quedamos cortos a la hora de explicar sensaciones,...
Y es el medio de comunicación del que presumimos, el que nos identifica. Curioso.
No es que no me gusten las palabras, qué va, también me encantan. Pero sobretodo me interesan en cuanto su uso como símbolos, es decir, lo que conlleva el utilizar una u otra palabra para definir o comunicar algo, más allá del uso intencional de la misma.
Por ejemplo, si oímos a alguien decir la palabra "arradio", todos sabemos exactamente a qué se refiere, quizás hasta la utilicemos nosotros, nadie va a pensar que se está refiriendo a un botijo.
Pero lo que me parece verdaderamente interesante y fascinante es la cantidad de información/intuición sobre esa persona, que nos proporciona tan solo una palabra: su nivel de educación, más o menos su status social, si le gusta leer o no, con qué tipo de personas suele hablar, etc...
Desde esa perspectiva sí me interesan las palabras, pero es el discurso, la pretensión de articular un pensamiento o una sensación mediante ellas, lo que cada vez me convence menos. Miro y me interesan las palabras que utilizamos, igual que la postura que ponemos, el tono de voz, la mirada, la camiseta que llevamos puesta, como parte de nuestro retrato inconsciente.
Y volvemos a mi manía de mirar, creo que tiene algo que ver con que me gustan las personas como son y no como quieren ser. Y es en esos detalles inconscientes donde las veo.
Así que, señora, señor, chaval.., perdónenme si me quedo mirando o escuchando, creo que no soy una cotilla, sólo les estoy admirando.
viernes, 17 de octubre de 2008
Ese llanto
Lloro.
Sin saber porqué lloro y un grito se me ahoga en la garganta.
Es un llanto escondido desde que tengo recuerdos y ahora lo muestro aquí, a la vista de todo el mundo, en un alarde de exhibicionismo.
Es el llanto del no entender, del porqué, del para qué, del....
Porque hay veces que me canso de escudriñar la vida a mi alrededor tratando de encontrar algo bonito.
Y es triste cómo me conformo con unas migajas, cómo las transformo y me obligo a verlas como retazos de vida hermosos. Cuando lo cierto es que apenas se asemejan a mi idea de vivir.
Y es triste saber que los cuentos que te inventas nunca van a existir.
Sin saber porqué lloro y un grito se me ahoga en la garganta.
Es un llanto escondido desde que tengo recuerdos y ahora lo muestro aquí, a la vista de todo el mundo, en un alarde de exhibicionismo.
Es el llanto del no entender, del porqué, del para qué, del....
Porque hay veces que me canso de escudriñar la vida a mi alrededor tratando de encontrar algo bonito.
Y es triste cómo me conformo con unas migajas, cómo las transformo y me obligo a verlas como retazos de vida hermosos. Cuando lo cierto es que apenas se asemejan a mi idea de vivir.
Y es triste saber que los cuentos que te inventas nunca van a existir.
Y es triste ver cómo vas cambiando, cómo antes el mundo estaba a tus pies, era una inmensa posibilidad, y cómo ahora estoy a los pies del mundo.
Y a medida que pasan los años ese llanto se hace más esquivo y se esconde, hasta que una canción, un libro, una posibilidad, lo despiertan y sale y me duele.
Y a medida que pasan los años ese llanto se hace más esquivo y se esconde, hasta que una canción, un libro, una posibilidad, lo despiertan y sale y me duele.
miércoles, 15 de octubre de 2008
Después de la vergüenza
Es fácil esconderse detrás de unos libros, de unos papeles, de una pasión....
Pero ahora no puedo, he intentado apartar este desasosiego que siento y no puedo, tampoco estoy segura de si quiero.
Tengo el cuerpo raro, es una sensación física, como si el desconcierto y el no entender se me metiesen dentro.
Es simple caer en el recurso fácil de echarte la mano al bolsillo y pagar para no ver o no sentir.Pero yo no puedo ni, de eso estoy segura, quiero dejar de ver o de sentir. Sólo deseo saber porqué.
Y no es una cuestión ética recurrente del tipo no quiero que existan desigualdades sociales.
Quizás sea la búsqueda de una excusa racional que avale la existencia de estas desigualdades, no lo sé.
Quizás intente replegarme hacia un plano intelectual para no sentir, no lo sé.
Seguiré pensando...no sé hacer otra puñetera cosa.
Pero ahora no puedo, he intentado apartar este desasosiego que siento y no puedo, tampoco estoy segura de si quiero.
Tengo el cuerpo raro, es una sensación física, como si el desconcierto y el no entender se me metiesen dentro.
Es simple caer en el recurso fácil de echarte la mano al bolsillo y pagar para no ver o no sentir.Pero yo no puedo ni, de eso estoy segura, quiero dejar de ver o de sentir. Sólo deseo saber porqué.
Y no es una cuestión ética recurrente del tipo no quiero que existan desigualdades sociales.
Quizás sea la búsqueda de una excusa racional que avale la existencia de estas desigualdades, no lo sé.
Quizás intente replegarme hacia un plano intelectual para no sentir, no lo sé.
Seguiré pensando...no sé hacer otra puñetera cosa.
Hambre y vergüenza
Llego al trabajo y vomito. Me siento mal.
Salgo de casa con la barriga llena, pensando en mil gilipolleces de mi puta vida fácil, y de camino al trabajo veo un hombre buscando entre la basura y un niño al lado llorando.
Lloraba de hambre. Mierda!
Intentando no herir su dignidad, les he dado el dinero que llevaba, 20 cochinos euros. El hombre no quería cogerlo, le daba vergüenza. Le he dicho: - No es más que dinero, yo ahora lo tengo y tú no, yo ya he comido y vosotros no, cógelo, a mí me haces un favor y tú lo necesitas. Además igual otro día es al revés.
Pero sé que no, que volverán a pasar esa jodida hambre, que el niño volverá a llorar y yo me volveré a avergonzar de mí misma.
Salgo de casa con la barriga llena, pensando en mil gilipolleces de mi puta vida fácil, y de camino al trabajo veo un hombre buscando entre la basura y un niño al lado llorando.
Lloraba de hambre. Mierda!
Intentando no herir su dignidad, les he dado el dinero que llevaba, 20 cochinos euros. El hombre no quería cogerlo, le daba vergüenza. Le he dicho: - No es más que dinero, yo ahora lo tengo y tú no, yo ya he comido y vosotros no, cógelo, a mí me haces un favor y tú lo necesitas. Además igual otro día es al revés.
Pero sé que no, que volverán a pasar esa jodida hambre, que el niño volverá a llorar y yo me volveré a avergonzar de mí misma.
sábado, 11 de octubre de 2008
Personajes
Y de repente te despiertas, miras a tu alrededor y te vas discretamente a un rinconcito.....
Los personajes se mueven por el escenario en una conseguida armonía. Conscientes unos e inconscientes otros, participan por igual en una humana y hermosa función, donde cada uno tiene su tiempo y su papel.
Y yo miro y sonrío con una sonrisa que sale del corazón y pienso es bonito, muy bonito.
viernes, 10 de octubre de 2008
Por la muerte, la que nos da la vida!
Uno de mis brindis preferidos es éste: Por la muerte, la que nos da la vida!
Vivimos de espaldas a ella, olvidándonos de que tenemos fecha de caducidad. En un alarde de ignorancia o miedo pensamos que el tiempo es infinito y posponemos para mañana vivir.
Uno y otro día nos engañamos diciéndonos que algún día lo haré, algún día iré, algún día....quizás mañana.
Y mientras los quizás, los tal vez, los algún día abundan, se suceden los mañanas convertidos en un hoy mediocre y vacío.
Pero los días se acaban.....y yo intento recordarlo y miro de frente a la muerte y brindo por ella, porque su recuerdo y su presencia me dan la vida. Porque cuando llegue mi fecha de caducidad quiero poder decir que, al menos una vez, viví.
Vivimos de espaldas a ella, olvidándonos de que tenemos fecha de caducidad. En un alarde de ignorancia o miedo pensamos que el tiempo es infinito y posponemos para mañana vivir.
Uno y otro día nos engañamos diciéndonos que algún día lo haré, algún día iré, algún día....quizás mañana.
Y mientras los quizás, los tal vez, los algún día abundan, se suceden los mañanas convertidos en un hoy mediocre y vacío.
Pero los días se acaban.....y yo intento recordarlo y miro de frente a la muerte y brindo por ella, porque su recuerdo y su presencia me dan la vida. Porque cuando llegue mi fecha de caducidad quiero poder decir que, al menos una vez, viví.
jueves, 9 de octubre de 2008
Diferencias
¿Qué diferencia a un hombre de un perro o un árbol?
¿Una capacidad que sólo nosotros podemos percibir?
Curioso.
Sueños
Una tarde lluviosa y el alma rara.
Un hola o un adiós.
¿Es posible alimentarse de sueños?
Intento apartarlos de mí, pero ahí están, clavados, agarrados, tatuados en mi piel.
A ratos los ignoro, a ratos los vivo, a ratos me duelen...
Pero ahí están,
... desde que tengo recuerdo,
nacieron conmigo y morirán conmigo, indisolubles de mí.
Soñé con abrazos de madre,
soñé con olores de hogar,
soñé con ser yo
y ahora sueño con un sueño.
Y me alimento.
miércoles, 8 de octubre de 2008
Reconocimiento
¿Para qué buscamos reconocimiento?
Hace tiempo pensaba que si quería ser extravagante primero tenía que ser brillante.
Ahora creo que si quiero ser libre tengo que ser transparente.
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