martes, 22 de noviembre de 2016

ireneadler 

martes, 12 de julio de 2016

Vuelves con fuerza, idea de niño.
Sólo idea.
Imagino tu olor a nuevo, cómo acariciaría despacito tu piel suave, tus chichas blanditas, tu cabeza pelona.
Cómo te bañaría en agua tibia con gel naranja, en una bañera pequeñita, con un pato en una esquina.
Imagino cómo enjabonaría con una esponja de mar tu ombligo aún rosa.
Y cómo, envuelto en una toalla de lunares, pegadito a mi teta izquierda, te llevaría a tu habitación.
Y en la cama, entre un elefante verde y un extraterrestre, te contaría un cuento mientras acaricio tu moflete y tus cejas..
Vería tus pestañas cerrarse y cómo el sueño te vence, con mi dedo pegado a tu codo, sintiendo tu calor reciente.
Vuelves con fuerza, idea de niño.
Sólo idea.
Aquella idea hoy tan lejana.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Patetismo

Espere inquieto. Mire el reloj. Fume. Dude entre volver a mandar el mensaje. Vuelva a mirar el teléfono: En línea. Intente distraerse sin éxito. Siéntase algo patético. Aviso de un whassap. Láncese a por el tlf: no era él. Ni responda. Siga esperando.Y si llega, vuelva a mandar, como siempre, un emoticono sonriente como si fuese usted inmensamente feliz. Disimule...
Estoy seca, ya no puedo escribir. Seca por exceso de riego. Erosionada por el chorreo continuo de palabras, me quedo en roca pura, en un ser balbuceante casi incapaz de pensar por sí mismo. En fase de recuperación del silencio para encontrar mi voz.

lunes, 24 de agosto de 2015

Boicot

A veces te boicoteas a ti mismo. No como individuo, si no como producto, como el resultado de un proceso o una inversión ajena. Es esto una forma de revelarse contra lo impuesto. Diferente a la inmediata. Más estúpida, seguro. La que yo he practicado durante mucho tiempo.

La casa

Hasta el balcón de mi habitación, por el que se cuelan unas ramicas de árbol, llega el olor de un guiso. Me recuerda a uno de cordero que hacía mi tía Tali.
Tengo ganas de comida de abuela.
Esta casa donde estoy ahora es muy bonita, muy minimalista, muy brillante, muy limpia. Lo es tanto, que sólo es casa. No es un hogar, con ruido de ollas y olores de cocido. con algo de polvo y el justo desorden de la vida normal, con la radio puesta y una canción, con un vaso en el fregadero y un rincón un poco suciete.
Esta casa sólo es casa y a mí me apetece ya comida de abuela.

jueves, 20 de agosto de 2015

 Qué fea es la ciudad con estos caminos de asfalto gris, con estos bloques de hacinamiento gris, llenos de antenas y de cables grises. 
Hasta el aire es gris. El mismo aire que respiramos y entra, gris, por nuestra nariz, por nuestros pulmones, nos recorre por nuestra sangre. Todo gris. Carne gris, sangre gris, puta vida gris.
A veces se te quiebra algo por dentro. Como estamos hechos de materia extraña, de ilusiones, percepciones y alguna que otra certeza con pies de barro, basta un gesto para hacer crash. En ese momento se nos ha roto parte de nuestro mundo, ése que nos esforzamos por mantener y en el que creemos. Nuestra "madriguera existencial".



miércoles, 22 de abril de 2015


Cada vez que sola, meneando el culo mientras escucho la radio, te llame o te escriba para decirte: "Dios, cómo mola esta canción!", te estaré queriendo. Cada vez que ande por casa con mis queridas braguicas viejas del pato Donald, te estaré queriendo. Cada vez que te lea lo último que he escrito, todavía con vergüenza e ilusión, te estaré queriendo. Cada vez que llegue triste, me acurruque un ratito a tu lado y me dé una sesión de dibujos animados, te estaré queriendo. Cada vez que recoja tus calzoncillos y los lave y los guarde en tu cajón, te estaré queriendo. Cada vez que me vaya, cada vez que vuele sola, te estaré queriendo.
Jamás me faltará el aire si no estás, vaya mierda de responsabilidad te estaría pasando. Mi vida es feliz, completa y maravillosa sin ti. No tienes que hacer nada, seremos sólo compañeros.Te animaré a que te alejes, a que pruebes, a que vivas, a que sueñes! Así, te estaré queriendo...

viernes, 13 de marzo de 2015

A mí me gusta tirarme al suelo
y ensuciarme.
Reírme hasta tener agujetas en los mofletes,
cantar a grito pelao,
bailar, hacer el gorila,
ver pelis de espías,
jugar a que soy un extraterrestre
o un gnomo que ha crecido demasiao.
Resbalarme por la silla hasta dejar el culo en el suelo,
disfrazarme, sonreír a seres desconocidos,
yo que sé...

Pero no puedo, está mal visto.
Hay que andar por la calle con paso firme,
vestir conjuntao,
no tocar,
sentarse con la espalda recta,
hablar de cosas serias,
no gritar ni decir culo, teta o pedo...

Porque se supone que ya soy mayor.
Mierda.

lunes, 9 de marzo de 2015

Siempre oí que tu vida entera pasa en frente de tus ojos un segundo antes de morir.
Primero que nada, ese segundo no es para nada un segundo, se estira para siempre, como un océano de tiempo. Para mí, fue estar echado de espalda en el campamento de Boys Scouts, viendo las estrellas fugaces caer. Y las hojas amarillas de los árboles de arce alineadas en nuestra calle. O las manos de mi abuela, y la forma en que su piel se me parecía al papel. Y la primera vez que vi el nuevo Firebird de mi primo Tony. Y Janie… y Janie. Y Carolyn.
Supongo que podría estar cabreado con lo que me pasó, pero cuesta cuando hay tanta belleza en el mundo. A veces siento como si la viera toda a la vez y es demasiado. Mi corazón se llena como un globo que está a punto de estallar… Y entonces recuerdo que tengo que relajarme y no intentar aferrarme a ella, y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no puedo dejar de sentir gratitud por cada simple momento de mi estúpida y pequeña vida…
No tienes idea de lo que estoy hablando. Pero no te preocupes… algún día la tendrás.”

American Beauty
«Cuando llueve en domingo y tú estás solo,
completamente solo,
abierto a todo, pero no llega ni el ladrón
y no llama a la puerta ni el borracho ni el enemigo;
cuando llueve en domingo mientras tú estás abandonado
y no comprendes cómo vivir sin cuerpo
y cómo no vivir puesto que tienes cuerpo;
cuando llueve en domingo y, solo, no eres más que tú,
¡no esperes ni hablar contigo mismo!
Entonces el ángel es el único que sabe
lo que hay encima de él,
entonces el diablo es el único que sabe
lo que hay debajo de él.
El libro sostenido, el poema al caer...»
Vladimir Holan)
Estos días se habla de las mujeres. No suelo escribir yo sobre el tema, me va (me iba) más pensar en seres, sin géneros. Seres con chicha, huesos, emociones....
Pero hoy, mientras desayunaba escuchando conversaciones anónimas de la mesa de al lado y miraba disimulando (ya sé que soy cotilla, me encanta), me ha invadido una sensación como de cobijo, de seguridad.
Tres mujeres hablaban de sus cosas del día a día, con cariño y sentido del humor. Y me he imaginado sus casas, limpias como el jaspe y con olor a pino y a cocido. Los olores de la madriguera. He recordado mis paseos por las calles y lo bien que me hacen sentir los ruidos de platos a través de las ventanas, ver unos geranios bien cuidaos o la abuelita con el carro cargao de apio yendo a casa.
Y de repente me he dado cuenta de que todo ese mundo mágico que nos sostiene lo hacen las mujeres. Como aquellos duendes invisibles del cuento, ellas, las Mujeres, le dan cuerda al mundo, despacito, casi imperceptiblemente.
A ellas, a las diosas guardianas, un enorme Gracias!

Fdo.: Un ser.

lunes, 19 de enero de 2015

Soledad y silencio.
Tristeza, confusión, desaliento, cansancio, desesperanza.
Añoro perderme entre libros, con mis dos amigos perrunos. Tan verdaderos y auténticos. Y los personajes de "ficción", que sí, que cada día me gustan más que los humanos.
Y a las personas verlas a raticos, lo suficiente pa decir cuatro risas y que no te decepcionen. O para no decepcionar tú tampoco.
Quiero mirar a las estrellas, pasear por el campo, por la playa. Tener flores y cuidarlas. Dejar de mirar a una pantalla. Incluso a ésta. Quiero leer ávidamente con musiquita de fondo. Quiero hacer galletas de jengibre.
Estoy cansada de humanos. Cansada y decepcionada.

viernes, 31 de octubre de 2014

Poesía Mistol

Estoy pa dentro, incapaz de hacer otra cosa que no sea susurrarme palabras bajito.
Entonces escribo, escribo como una loca, dejando que las letras se cuelen entre los pliegues de mi carnes y que, como un Mistol palabrero, vayan arrastrando las lágrimas que se me han secado dentro.

Escribo mientras ando, mientras cocino, mientras me tomo un café. Escribo en el aire.
Poesía efímera que se desliza por el ahora.
Poesía de existencia breve, apenas percibida.
Poesía Mistol.

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